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miércoles 22 de junio

Escrito el 23 de Junio de 2016 en Rehabilitación en Línea.

Te invitamos a que sigas nuestro especial para el “cuidador”.En este 2° capítulo veremos “Cómo cuidarse mejor”

Cómo cuidarse mejor?

Cuidar de la propia salud: Cuidar de otra persona implica una serie de exigencias
que pueden agotar al cuidador, tanto física como psicológicamente. A veces, en la
tarea de cuidar se descuidan aquellas actividades que permiten recuperarse del
cansancio y de las tensiones de cada día. Los cuidadores que mejor se sienten son los
que mantienen unos hábitos de vida saludables que les llevan a estar en las mejores
condiciones físicas y psicológicas para cuidar de sí mismos y de su familiar. Para ello
se debe tomar en cuenta:

• Cómo pedir ayuda
• Cómo decir no
• Cómo hacer críticas
• Cómo recibir críticas

Darse cuenta de que es necesario cambiar Cuando los cuidadores se exigen demasiado
a sí mismos y se olvidan de sus necesidades personales, su propio organismo tiene
“mecanismos de alarma” que le indican que está demasiado cansado o superado por
alguna situación y que es el momento de empezar a cuidarse mejor.

Posibles señales de alerta

Problemas de sueño (despertar de madrugada, dificultad para conciliar el sueño,
demasiado sueño, etc.).

Pérdida de energía, fatiga crónica, sensación de cansancio continuo, etc.

Aislamiento.

Consumo excesivo de bebidas con cafeína, alcohol o tabaco. Consumo excesivo
de pastillas para dormir u otros medicamentos.

Problemas físicos: palpitaciones, temblor de manos, molestias digestivas.
Problemas de memoria y dificultad para concentrarse.

Menor interés por actividades y personas que anteriormente eran objeto
de interés.

Aumento o disminución del apetito.

Actos rutinarios repetitivos como, por ejemplo, limpiar continuamente.
Enojarse fácilmente.

Cambios frecuentes de humor o de estado de ánimo.

No admitir la existencia de síntomas físicos o psicológicos que se justifican
mediante otras causas ajenas al cuidado.

Tratar a otras personas de la familia de forma menos considerada
que habitualmente.

Aprender a sentirse mejor: La situación de cuidado suele llevar asociada la experiencia
de múltiples y variados sentimientos y emociones por parte de los cuidadores. Algunos
de estos sentimientos, tales como la tristeza, la culpa, la preocupación o el enfado,
interfieren en la vida de los cuidadores obstaculizando su bienestar y dificultando el
desempeño de las tareas asociadas al cuidado.

¿Qué consecuencias puede tener el cuidado
en la vida diaria del cuidador?

La vida de aquellas personas que atienden a una persona dependiente puede verse
afectada de muchas maneras.

ALGUNAS DE ESTAS CONSECUENCIAS SON:

Falta de autocuidado.
Problemas psicológicos (depresión, ansiedad).
Estrés.
Disminución de calidad de vida.
Alteración del sueño.
Riesgo de cuidado inapropiado de la persona en situación de discapacidad.
Relación más estrecha con la persona cuidada.

ADEMÁS SE PODRÍA EXPERIMENTAR CAMBIOS EN LAS SIGUIENTES ÁREAS:

En las relaciones familiares
En el trabajo y en su situación económica
En su tiempo libre
En su salud
En su estado de ánimo
La satisfacción de cuidar

Informaciones

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Teléfonos

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